El proyecto que nació en noviembre de 2025 en la sede Potrerillos del Club Mendoza de Regatas dio un nuevo paso: por primera vez, un equipo mendocino de nadadores de aguas gélidas participó de una Copa Mundial. Con agua a 2 grados, temperaturas ambientales de hasta -6 y sin trajes de neopreno, los representantes del club afrontaron uno de los desafíos más extremos de la natación.
Hay proyectos que nacen de una idea y otros que se construyen con constancia. Nadadores de Montaña es de esos que crecieron cada fin de semana, brazada a brazada, y que hoy tienen a Mendoza y al Club Mendoza de Regatas presentes en una competencia internacional de primer nivel.

La propuesta, impulsada por la entrenadora Mariana Gutiérrez, comenzó en noviembre de 2025 y encontró en Potrerillos, una de las sedes del Club, el lugar para desarrollar una disciplina que hasta entonces no tenía en Mendoza un equipo consolidado de nadadores de aguas gélidas.
Desde entonces, los entrenamientos se realizaron de manera ininterrumpida cada sábado y domingo en el dique, incluso durante los meses de invierno. El proceso requirió compromiso, preparación y, especialmente, un trabajo responsable para garantizar que la actividad pudiera desarrollarse respetando las reglamentaciones vigentes de Náutica y las condiciones de seguridad correspondientes.
Ese camino permitió alcanzar un hecho significativo: por primera vez se sostuvo durante el invierno un entrenamiento regular de estas características en el dique Potrerillos, convirtiendo a la sede en un verdadero espacio de desarrollo deportivo durante todo el año.
“Ahora no solo somos nadadores de aguas abiertas en verano, lo somos todo el año”, resume Mariana Gutiérrez, fundadora y entrenadora del equipo.
Un desafío extremo frente al Perito Moreno
El crecimiento del proyecto tuvo su primera gran experiencia internacional en la Winter Swimming World Cup 2026, realizada en El Calafate, frente al Glaciar Perito Moreno. La cuarta edición de la competencia reunió a nadadores de distintos países y se desarrolló en aguas cercanas a los 0 grados, sin utilización de trajes de neopreno.
En ese escenario, con el agua a aproximadamente 2 grados y una temperatura ambiente de -6, representaron al Club Mendoza de Regatas y a Mendoza la propia Mariana Gutiérrez y tres nadadores del equipo: Liliana Munzi, de 58 años; Estefanía Bottegal, de 43; y Darío Silva, de 59 años.
La experiencia tuvo además resultados destacados.
Darío Silva obtuvo 11 medallas sobre las 12 pruebas que disputó, mientras que Mariana Gutiérrez consiguió el primer puesto en los 25 metros pecho, coronando el trabajo realizado durante los meses previos en Potrerillos.
Más allá de los resultados deportivos, la participación representa un paso importante para una disciplina que comienza a consolidarse en Mendoza y que encuentra en el Club un espacio para desarrollarse.
Un proyecto que crece desde la sede Potrerillos
La historia de Nadadores de Montaña también refleja una manera de entender las sedes del Club: como espacios donde pueden surgir nuevas propuestas, desarrollarse disciplinas y generar oportunidades deportivas para los socios y para la comunidad.
En este caso, la continuidad del entrenamiento durante el invierno fue posible a partir del trabajo conjunto entre los nadadores, guardavidas, responsables de la actividad y las áreas del Club, respetando las condiciones y reglamentaciones necesarias para hacer del dique Potrerillos un lugar seguro para entrenar durante todo el año.



La entrenadora destaca especialmente el acompañamiento del presidente del Club Mendoza de Regatas, Jorge Aguirre Toum, y del coordinador deportivo, Luis Nadal, cuyo respaldo permitió que la iniciativa pudiera sostenerse y proyectarse.
“Es un orgullo ver hasta dónde llegó este proyecto. Hace dos meses que vienen nadando con el agua a 8 grados y cada fin de semana están preparados para entrar al agua, sin importar el clima ni la temperatura. Esto demuestra la valentía, pero también la constancia y el compromiso que tienen”, señaló Gutiérrez.
Lo que comenzó como una propuesta de entrenamiento en Potrerillos hoy tiene una proyección mucho mayor: un equipo que entrena durante todo el año, una disciplina que empieza a ganar espacio en Mendoza y nadadores que ya pudieron medirse en un escenario mundial.
Desde las aguas de Potrerillos hasta las aguas heladas frente al Glaciar Perito Moreno, Nadadores de Montaña demuestra que cuando existen un espacio, acompañamiento y continuidad, una idea puede transformarse en un proyecto deportivo con identidad propia y con capacidad para representar a Mendoza y al Club Mendoza de Regatas más allá de nuestras fronteras.



